PUNTO DE PARTIDA

PUNTO DE PARTIDA

¿Qué tan difícil puede ser conversar? Conversar, es decir, hablar con algún otro/otra. Es decir, comunicar, escuchar, hacerse entender, entender al otro. A la larga, quizá, habitar el tiempo con aquel/aquella; tener una idea -eventualmente un sentimiento- de con quién se conversa. Con fortuna, entablar una amistad. Conversar.

Los tiempos que corren, con su abundancia de medios y mensajes, no han hecho más que saturar y ensimismar a las personas. Las redes sociales y sus algoritmos a la medida sólo logran aislar a cada individuo en una experiencia complaciente, sin divergencia, sin sobresaltos. Todo lo otro, todo el otro es una amenaza. Pero sin diferencia, tampoco hay intercambio. No hay diálogo.

¿Puede la polisemia de la imagen en movimiento sobrellevar el problemático trance del diálogo de estos días? En este proyecto Dentro de mi habitación, el crepúsculo brilla un instante – como el verso de Eielson – cuatro pares de artistas audiovisuales peruanos jóvenes se comunican a través de cartas fílmicas; nos comparten sus voces y cuadros para que seamos participes de estos intercambios entre múltiples regiones, vivencias y cines de Perú.

Como hace dos años, con Los días son iguales, las horas, no, esta muestra aspira a ser un breve reflejo de nuestros territorios y circunstancias desde la mirada de ocho realizadores jóvenes. Ideas vertidas en pequeñas conversaciones que nos alienten a perderle el miedo al otro, porque comienzan a ser parte de uno mismo. Una fugaz y amable luz que nos aliente al conocimiento ajeno.

La publicación de las correspondencias tendrá una periodicidad semanal y estarán disponibles en esta galería.

Antolín Prieto
Curador